miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuestión de principios, de Roberto Grande


Simplona película de tibia puesta en escena, mediocre guión, interpretaciones grises y exceso de metraje para una historia que no daba más que para un simpático corto.

domingo, 13 de marzo de 2011

Ispansi, de Carlos Iglesias


Insufrible chapuza de aficionados con ínfulas de profesionales. Parece mentira que un excremento audiovisual de tal envergadura consiga exhibirse en una sala de cine.

jueves, 10 de marzo de 2011

Cisne negro, de Darren Aronofsky


Aronofsky establece el punto de vista exclusivamente en el personaje de Portman y quiere contar la película a través de su distorsionada percepción. Se plantea entonces un problema de planificación y puesta en escena que, me temo, no queda bien resuelto, incurriendo en algún que otro truco que bien podría considerarse tramposo. Por ejemplo, sin ir más lejos, los hermanos Farrelly hacen un apropuesta más interesante a este respecto en Amor ciego. Conforme avanza la historia, se observa además que es la aparición en escena de Mila Kunis lo que empuja el desarrollo del argumento mientras la serie de efectos y pesadillas paranoicas, cada vez más truculentas, que afectan a la protagonista, se convierten en una inútil acumulación de convenciones narrativas prestadas de otros géneros que detienen la película.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El estudiante, de Roberto Girault


La única razón que explica el estreno de esta especie de "práctica conjunta de cual sea la escuela de cine mejicana" en España es su sorprendente apego a la obra principal de Cervantes. Ni el montaje, ni la puesta en escena, ni la planificación, ni la estructura, ni cincuenta cosas más superan el nivel de un cortometraje de aficionados, a lo que se debe añadir el embarazo, cuando no el rubor, que provocan ciertas situaciones, en contraste, eso sí, con un par de momentos simpáticos como el de la lectura aleatoria de fragmentos del Quijote a transeúntes desprevenidos.