lunes, 14 de septiembre de 2009

Anticristo, de Lars von Trier


El danés dedica la película a Tarkovski, y ya me parecía a mí que esos planos de árboles animados por poderosas ráfagas de viento debían mucho a El espejo, la pieza autobiográfica del ruso. La otra anécdota es que Trier, más que abandonar o renunciar al Dogma, simplemente ha hecho una película convencional. Tan convencional que puede llegar a aburrir. Aparte de algunos planos potentes y un prólogo enérgico, la película es una exhibición de tormentos que bien podría dejarnos indiferentes salvo por los dos o tres momentos, marca de la casa, que astutamente inserta el director para salvar una estructura monótona, alguno de los cuales recuerda, por ejemplo, a películas como La isla o incluso La ardilla roja, cuyo autor aún llora por las noches mientras se pregunta "por qué me has abandonado, Coque, por qué".

domingo, 13 de septiembre de 2009

Arrástrame al infierno, de Sam Raimi


... y en este tampoco se nota el cableado... así de idiota o simple es la película. Inscrita en el obsoleto y agotado género de terror actual, que ha degenerado en "películas de susto" gracias al viejo y vergonzoso recurso del trallazo sonoro (ahora en THX), el director, un inútil llamado Sam Raimi, desactiva la hilarante intención de hacer una película seria (en serio) al convertirla en una especie de tira cómica de dibujos animados gracias a unos efectos especiales y a una puesta en escena de risa. La incoherencia del guión y la chapuza general completan el eructo.

martes, 8 de septiembre de 2009

Gamer, de Mark Neveldine y Brian Taylor


Tan anticuadas como nos parecen ahora Desafío total o Perseguido, así quedará esta muestra del inagotable, insidioso y aburrido cine siderúrgico dentro de cinco años. Lo único que distingue a este ejemplo de producción audiovisual de cadena de montaje para niñatos es el inopinado número musical que aparece hacia el final de la película. Bruta, vacua, ruidosa, mal rodada pero montada de forma que no lo parezca, con un par de líneas de diálogo desternillante ("deja de menstruar y dime a qué has venido" -o algo así-) y un Butler que sigue dando mamporros en plan 300.

jueves, 3 de septiembre de 2009

los estrenos de la semana

Agallas
Río helado
Gamer
Hazme reír
La clienta
Qué les pasa a los hombres

Enroscado bajo las mantas, sin desayunar, pensaba dejarme ir hacia el reino de Hades entre delirios y recuerdos cinematográficos, abandonada toda esperanza... pero hete aquí que, pensándolo mejor, y después de encontrar este disparate, voy a por galletas del Beukelaer y dejo el drama para otro día. Cuenta la leyenda que esto se ha rodado sin el conocimiento de los responsables de la tienda, pero soy suspicaz al respecto.

Y este es el primero de una serie de cuatro.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El año que mis padres se fueron de vacaciones, de Cao Hamburger


Definitivamente he perdido la fe. Uno se sienta desanimado en la sala, esperando, en el fondo, un rayo de luz... pero no; obsesión televisiva por el primer plano (¿cuántos rodó Ford?, si son más de cinco me hago una lobotomía), historias convencionales y manoseadas, apatía creativa, recursos fecales (ese flashback solitario cual "regalo canino" en la acera), incompetencia en la puesta en escena, mediocridad, tedio tedio tedio... Estoy harto y aburrido, exhausto, desesperado. No sé si más harto o más desesperado. El cine ha muerto, al fin. Sólo nos queda coleccionar lo que de bueno tuvo esta artesanía (denominar arte al cine es degradar y humillar al Arte -música, pintura, arquitectura y poesía-) como en un álbum de los que, hace mucho tiempo, fueron campeones del mundo (y hoy anuncian fármacos contra la impotencia... ay).

martes, 1 de septiembre de 2009

Enemigos públicos, de Michael Mann


...y apenas se nota que sobre Depp incide una iluminación exclusiva. Con este "sutil" estilo está confeccionada la decepcionante y tediosa película de Mann, un autor a quien, por lo visto, Colateral le salió de pura chiripa. ¿Por qué es aburrida?, ¿por qué es malo este ejercicio que bien podría haber grabado uno mismo con mi cámara? En numerosas ocasiones, por desgracia, he explicado las razones, y ahora viene el señor Punset y uno de sus últimos programas a corroborar mis teorías cinematográficas.