jueves, 30 de julio de 2009

los estrenos de la semana

Arrástrame al infierno
Desgracia
Sex drive
Un trabajo embarazoso
Up
Still walking (Caminando)
Rojo oriental
Ashes of time redux

La curiosidad de esta semana nos lleva a Bruselas... Por lo (poco) que el equipo de redacción de Cineclub ha investigado observamos que, al parecer, el precio de las entradas allá duplica al de las de acá, y los estrenos se producen antes que en España. Elegido un cine capitalino al azar comprobamos que sólo Almodóvar (claro) es capaz de poner una pica en Flandes... nunca mejor dicho (disculpas por el chiste fácil). La imagen pertenece a Bob y Bobette et les diables du Texas.

La última casa a la izquierda, de Dennis Iliadis


Me dejé engañar durante un rato por la calidad fotográfica de la cinta, cuya tendencia a cierto toque artístico y naturalista me hizo pensar que esta versión de una película de Wes Craven (un tipo de conocimientos nada desdeñables) que a su vez es una versión de, nada menos, El manantial de la doncella de Ingmar Bergman, podría contener alguna sustancia cinematográfica digna de atención. Pero no. Así, entre hachazo y violaciones y sus consecuentes vendettas (de hecho en Venezuela se titula La venganza de la casa del lago), transcurre esta tontuna que culmina, y esto es lo único bueno, con el Nuclear de los Death in Vegas en los créditos finales.

miércoles, 29 de julio de 2009

Más allá de la duda, de Peter Hyams


Empresa difícil se me antoja la de la crítica cinematográfica desde una ciudad como esta paupérima Sevilla. Cómo promover el debate cinéfilo si todas las opciones se reducen a películas-hamburguesas como esta. La capacidad creativa y narrativa del cine estadounidense contemporáneo es tan miserable que, a pesar de haber salido de la sala por una llamada de teléfono (mi dueña, que se empeña en hacer de Creta su destino de vacaciones), uno puede retomar el hilo de la historia a la vuelta sin ningún problema, pues este cine es explícito y reiterativo en la narración un rato (y largo); qué triste ver a los actores hablar solos (como en las ínfimas teleseries americanas -del sur-) para que el espectador (el espectador imbécil y perezoso que debe ser el norteamericano) sepa lo que piensa y hace el personaje. Si la de Fritz Lang, en la que se basa aquesta, es igual de estúpida, me suicido (cinematográficamente hablando, claro).

martes, 28 de julio de 2009

V.O.S., de Cesc Gay


Entre lo peor de este ensayo sobre la estructura y la puesta en escena cinematográficas está el doblaje, que, al menos esta vez, lo realizan los propios actores; es la ventaja de ser bilingües. La decisión de Gay de usar como recurso narrativo el tránsito entre las escenas de "ficción" y las de "realidad", a veces la yuxtaposición incluso, lleva a cierta confusión al espectador cuando no, y me temo que es lo más probable, al agotamiento ante la actualización constante de las convenciones lingüísticas que plantea la película, una comedia mediocre, basada en una obra de teatro de Carol López quien confiesa sin complejos su inclinación por Woody Allen y que suscribe punto por punto todas las prácticas del neoyorquino, lo que, por desgracia, no supone ninguna mejora o toque de distinción.

viernes, 24 de julio de 2009

los estrenos de la semana

Arráncame la vida
Asalto al tren Pelham 123
Cinco días en Saigón
Ex
Imago mortis
Nueva York para principiantes
Paisito
Los ojos de Ariana

Y tal como anunciaba el lunes he aquí una imagen de Alberto Rodríguez. Se prestó amablemente para la foto y hasta perdonó mi torpeza cuando le pregunté el título de su nueva peli después de quedar estupendamente un segundo antes cuando quise saber la fecha de estreno de After (en octubre, me confirmó). Y es dos meses y medio menos joven que yo... ¡rediós!