lunes, 17 de octubre de 2011

domingo, 16 de octubre de 2011

Cuatro leones, de Christopher Morris


Tan graciosa como una bomba en un tren con destino Atocha. El tono se vuelve oscuro y sórdido en cuanto el argumento va penetrando las inquietantes intenciones de la trama. Campos de entrenamiento de terroristas, elaboración de explosivos, elección de objetivos... la película cuenta, agazapada tras la hojarasca del género de comedia y amparada en clichés, el proceso "creativo" de un atentado cuyos protagonistas son unos patanes fanáticos que además cuentan con el apoyo, igualmente fanatizados (no hay más que escuchar al niño) de su familia, elemento dramático (en el sentido narrativo) que no sabe aprovechar el guionista. Diríase que en Inglaterra, observando el tratamiento ligero e indecente del director, no conocen qué es eso del terrorismo.

sábado, 15 de octubre de 2011

Contagio, de Steven Soderbergh


Impecable ejercicio de futilidad artística con tropezones de rabieta ideológica y pueril. Un bollycao es más barato y nutre más.

jueves, 13 de octubre de 2011

No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu


Farragosa a veces, la película es en verdad una exhibición de Coronado, quien compone un personaje rígido, de nulos matices y menos interesante de lo esperado. El inquietante final eleva un poco el mediocre y tópico tono de la película.

martes, 11 de octubre de 2011

El mundo es grande y la felicidad está a la vuelta de la esquina, de Stephan Komandarev


Sin alejarse un milímetro de los presupuestos narrativos que, al parecer, vuelven locos a los que dan subvenciones al cine europeo, la película cuenta con impecable mediocridad, entre el tedio y cierta curiosidad histórica, los viajes simétricos de un muchacho amnésico en la actualidad y cuando era chico y sus padres escaparon de la hórrida Bulgaria soviética.

lunes, 10 de octubre de 2011