martes, 14 de febrero de 2012

Drei, de Tom Tykwer


Historieta con más carga ideológico-social que materia narrativa, por lo que el resultado no puede ser otro que tedio germánico.

lunes, 13 de febrero de 2012

Apenas monográficos casi monotemáticos


Cine italiano. Esta sugerente imagen pertenece a Terraferma, de Emanuele Crialese, una historia de inmigrantes que llegan a una pequeña y turística isla de humildes pescadores. De impecable narración, contiene un par de imágenes estimulantes, como el plano final o el asalto nocturno en medio del mar.


También de inmigrantes y de pijos con buen corazón pero fundamento hipócrita es La bella gente, de Ivano de Matteo, una tontería que podía pasar perfectamente por francesa gracias a su reprochable carga ideológica.


El último terrestre, de Gian alfonso Pacinotti, es una rareza de extraterrestres y personajes peculiares cuya idea metafórica se pierde en un guión disperso pero que resulta entretenida.

sábado, 11 de febrero de 2012

War horse, de Steven Spielberg


Si la interminable y retorcida escena del arado ya huele a chamusquina, a uno se le caen los calzones cuando comprueba el nivel de inglés hablado (y seguramente escrito) de los alemanes y franceses allá a principios del siglo XX. Podríamos discutir sobre inmoralidad o indecencia cinematográficas. Habrá que añadir la hilarante actitud "humana" de los caballos y el tono pueril general para completar una visión hórrida de este pastelito de un tal Spielberg, otrora director de cine ahora cocinero de McDonalds.

jueves, 9 de febrero de 2012

Moneyball, de Bennett Miller


Simpática pieza sobre un ininteligible y, sin duda, aburridísimo juego a mayor gloria de don Pitt que sabe explotar narrativamente la fotogenia del triunfo y cuyo mayor interés recae en la pregunta subsiguiente a la visión de la cinta: ¿por qué el cine español no sabe (o no quiere o no puede) hacer una película sobre el fútbol?

Aviso para navegantes: ofrezco mi guión sobre el tema a buen precio.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Nader y Simín, una separación, de Asghar Farhadi


Historia de desarrollo natural, lo más interesante de su estructura, sobre todo como consecuencia de la voluntad del director de hurtarnos algunos detalles importantes de la trama, pero que se enreda en una segunda parte farragosa que nos muestra las peculiaridades del sistema judicial iraní. Interpretaciones aceptables y ese aire exótico de este tipo de películas ponen la nota positiva.