martes, 8 de marzo de 2011

Mañana, cuando la guerra empiece, de Stuart Beattie


Amanecer rojo, si la memoria no me deja por mentiroso, especulaba con la invasión de los Estados Unidos por parte de los soviéticos. Es la referencia más clara de esta película en la que Australia sufre la ocupación de una alianza de naciones periféricas por motivos económicos. Descartado el trasfondo "sociológico" del argumento, queda una historieta imperfecta con evidente inclinación al exhibicionismo del departamento de efectos visuales y la insinuación de prolongar la broma con una segunda parte. Lo más interesante, no obstante, es el hecho de que una nueva película australiana, y además de estas hechuras, alcance nuestra cartelera. Sin duda se debe a un contexto propicio estimulado por piezas en las que la energía creativa y la originalidad se apoyan en un productor que asume riesgos, algo que en España no parece habitual.

lunes, 7 de marzo de 2011

Valor de ley, de Ethan y Joel Coen


No termina de convencerme el uso de la voz en off; podrían haber dedicado el dinero a publicar un audiolibro en vez de producir una película. Y aunque Bridges, y hasta Damon y por supuesto la niña estén impecables, el festín de falsos finales y sorpresas tipo "salvación en el último segundo" y el tedioso epílogo con moraleja incluida rematan un western más bien insípido y tibio.

domingo, 6 de marzo de 2011

Morning glory, de Roger Michell


Eficiente comedia, un ejemplo perfecto de producción industrial cinematográfica, llena de convenciones sin embargo, en la que destaca un imponente (protagoniza las mejores escenas y pronuncia los mejores diálogos) Harrison Ford.

sábado, 5 de marzo de 2011

Mujeres sin hombres, de Shirin Neshat


Analfabeta (en sentido cinematográfico) pieza proveniente, una vez más, del "misterioso" oriente. A los diálogos escritos por farmacéuticos (por aquello de que parecen prospectos) hay que unir la ininteligible caligrafía visual de la directora, una incompetente que se aprovecha de la "calentura" políticamente correcta de los productores europeos para colocarnos, cual vendedor de alfombras moro, su sospechosa mercancía.

martes, 1 de marzo de 2011

Los chicos están bien, de Lisa Cholodenko


Hamburguesa cinematográfica de hechuras convencionales, con abundante uso de música y escenas "epidérmicas" sin más trascendencia.